consumidor


El Viernes 29 de Septiembre fui a enviar una encomienda a la sucursal Moneda del Correo. Era un frasco pequeño y el destino era Iquique, por lo que costó $2280.

Hoy Martes 3 de Octubre, como no tenía acuso de recibo de parte del destinatario, llamé a las 8:45 al número 600 indicado en la boleta, y me enteré de dos cosas: 1) el paquete no salió de Santiago hasta el Lunes 2 (por lo que me sentí estafado) y 2) la persona que me atendió no fue capaz de decirme donde estaba la encomienda, pero quedó de llamarme en 15 minutos. Son las más de las 16:00 y aún no llama.

Llamé nuevamente, porque el sitio web no permite hacer tracking, o seguimiento, o bien el número indicado en la boleta no sirve. Llamé nuevamente al número 600, y me dijeron que el paquete había sido recibido ayer por el RUT 16.xxx.xxx. ¿Por qué no pudo decirme el nombre de la persona? ¿Por qué lo recibió alguien que no es el destinatario? Y cuando le pregunté dónde podía hacer el seguimiento en la página web, me indicó la misma página que yo conocía y me cortó.

Traté de generar un reclamo a través de la misma página web, pero el formulario de contacto produce un error cuando uno trata de enviarlo.

En resumen: pagué caro por que la encomienda se quedara guardada todo el fin de semana, aún no se si la recibió el destinatario y el sitio web http://www.correoschiletnt.cl es pésimo. Con decirles que para cotizar sólo se puede hacer por Internet Explorer.

He visto algunos comentarios de como Canal 13 está asesinando Lost con el posicionamiento de productos (product placement), y creo que estoy de acuerdo. Ver como aparecen mágicamente algunas botellas de Cachantún, por ejemplo, me produce una mezcla entre escalofríos y espasmos cerebrales.

En Estados Unidos, por otra parte, la estrategia que han utilizado para sacarle provecho económico a Lost ha sido otra, publicidad infecciosa (infectious advertising), en que han creado toda un juego de realidad alternativa, con páginas web de las organizaciones de la serie, pistas, sitios prohibidos, videos, y un sin fin de pequeñas migajas de información que van soltando en forma inesperada. Por ejemplo, dentro de la serie, existen unas barras de dulce llamadas Apollo Bars, pues ahora tienen sitio web y las están repartiendo en algunos lugares de EEUU. Y en el interior del envoltorio de algunas de dichas barras, viene la dirección web de otro sitio, donde hacen preguntas y dan pistas acerca del paradero de Alvar Hanso, misteriosa figura dentro de la serie (y que además contiene un mensaje oculto con esteganografía, que te permite llegar a otro sitio).
Para mi gusto, me quedo con la publicidad infecciosa antes que unos viles copy & paste de la marca o el producto.

Ahora que si alguna empresa me pagara para que su marca apareciera en una de las historias de 100 palabras…

Ayer fui con mi esposa al Tavelli de Providencia con Suecia, donde antes hubo un Café Santos.

En un comienzo, me llamó la atención que hubiese un área de fumadores tan pequeña en la entrada del local, pero luego ví que en el interior hay otra, al lado de la zona de no fumadores. Que diablos, obligados a buscar una mesa que estuviera lejos de ambas áreas de no fumadores y también lejos de otra puerta abierta de par en par por donde se escuchaba el ruido del tráfico.

La atención era escasa, pues habían 2 personas atendiendo las mesas (más de 20), y claramente quedaban cortos. También parecía que no tenían mucha práctica en el uso de los sistemas computacionales para el ingreso de pedido y emisión de vales, pues se les veía casi hipnotizados mientras lo operaban (no estaban atentos al cliente).

Optamos por la Once Tavelli, pues comprendía un sandwich, pastel o torta y té o café (más que suficiente para una once ligera). Había solo dos opciones de torta (habiendo muchas en vitrina), Mousse de Yoghurt o Panqueque Naranja. Ambos optamos por la torta de Panqueque Naranja. Después de un rato, nos informaron que desafortunadamente quedaba solo un trozo. Ante eso, nos ofrecieron torta Pompadour, la que aceptamos. Craso error. La torta Pompadour llegó atropellada en el plato (me hubiera gustado tomarle una foto).

Después de terminar de consumir el resto de la once, sin mayores contratiempos, costó bastante que nos atendieran para poder pedir la cuenta. Luego nos trajeron una cuenta que correspondía a otra mesa. Finalmente pudimos pagar e irnos (para nunca volver).

Este Sábado 19, y luego de 6 horas de instalación, finalmente tengo televisión digital, internet y teléfono convencional (o sea no IP).  Gracias al SERNAC y al diario El Mercurio, pues quiero pensar que fue gracias a sus gestiones que instalaron tan prontamente (1 semana después de los reclamos).

Lo malo es que no pude ir al encuentro de juegos de rol y fantasía que tuvo lugar el mismo Sábado (la instalación terminó a las 18:30), pero al menos nos juntamos con un par de amigos y jugamos Chez Geek y Shadows over Camelot.

Y por tienda me refiero a Guild Dreams. Es una de las pocas tiendas que vende juegos de rol, dados, cartas y tablero, además de tazones, pines, poleras y toda la parafernalia asociada, y he notado, con pena, que poca gente compra. Son muchos los que van y usan la mesa que tienen para jugar rol, o se echan encima de los sillones, conversan, comen, sin que nadie los presione, los persiga o los obligue a comprar. Y qué gana la tienda a cambio de dar este espacio a la comunidad? Nada o casi nada.

Este tipo de actitudes tan amables con la comunidad no son fáciles de encontrar, pero en cambio son fáciles de perder. Cuántos siguen fotocopiando manuales o bajándolos de internet? Si te gusta un juego, si es tu juego de cabecera, muestra una pizca de agradecimiento para el inventor, el editor y la tienda donde lo conociste o jugaste y cómpralo original. Es la única forma que tienen las tiendas de sobrevivir, vendiendo. Por cada tienda de juegos que tiene que cerrar (y ya lo han hecho muchas) es más difícil que salga una nueva, pues hay un nuevo antecedente más que el negocio no es bueno.

Por eso les hago un llamado, sobre todo a aquellos jóvenes profesionales que ya están ganando un sueldo, que se metan la mano al bolsillo y compren manuales originales, compren juegos, compren dados, mantengan viva la tienda que los  acoge y que les pide tan poco a cambio (nada).

Y pasó lo que tenía que pasar. El día 31 de Julio entregué los equipos a VTR, y Telefónica aún no me instala nada. Y pasaron sus 15 días hábiles que tienen por ley como plazo para instalar, y nada. Y llamo todos los días, y nada.

Lo grave es que desde este Lunes, ya no tengo televisión por cable. Una vez que uno se acostumbra a ver televisión por cable, volver a la señal abierta es dramático. Si ni siquiera se donde está la antena. Ha sido una interesante oportunidad para ver nuevamente esos DVDs que tenía ahí, juntando tierra.
Así que, si alguien tiene contactos en Telefónica, por favor me avisan para ver si apuramos la instalación.Porque sino, tendré que volver con el rabo entre las piernas a VTR, y las condiciones no serán las mismas.

Ha pasado casi un mes desde que le pedí a Telefónica que me instalara servicios de internet, telefonía y televisión digital.

En ese mes:

  • He llamado unas 8 veces
  • He tenido que ingresar dos veces mi requerimiento de contratar servicios
  • He tenido que mandar dos veces el fax que acredita que vengo de la competencia
  • He estado esperando un día a que vayan a instalar
  • He hecho un reclamo por que no me fueron a instalar

No me conviene devolver los equipos de VTR más allá del día 31, para que no me cobren otro mes, pero me va a dar mucho coraje si para esa fecha Telefónica aún no me instala.

Debido a ciertas indagaciones de mi señora esposa, aparentemente VTR había dejado sin efecto mi solicitud de término de contrato. Así que el Viernes pasado fuimos a reclamar (nuevamente).

Nos atendieron y nos explicaron que en la solicitud de término decía clarito que nos iban a retirar los equipos el 30 de Junio. En la hoja decía “DX programado 30 de Junio”. ¿Yo debo entender que DX es desconexión sin que nadie me lo explique? ¿De qué sirvió que le dijera más de una vez a la persona que generó esa solicitud que los equipos debían retirarlos el 21 de Julio, un mes después de mi solicitud, como lo requiere el contrato? El funcionario me explicó que normalmente los clientes vienen furiosos a exigir que les retiren los equipos al día siguiente, y que dado que la SUBTEL los avala, lo hacen. En cambio yo, que me apego al contrato, que trato de hacer las cosas bien, así es como me lo recompensan, con puros problemas.

El broche de oro fue al momento de resolver el cobro proporcional por los días que usaría el servicio. La boleta vencía ese mismo día, y el funcionario me dijo: si quiere la paga ahora y después, con los equipos retirados o devueltos, le hacemos una nota de crédito, o sino, simplemente no pague la cuenta hasta que hayan retirado o devuelto los equipos. No gracias, después me pasan al listado de morosos de DICOM por dos semanas de atraso en la cuenta.

Como si todo lo ocurrido no hubiese sido suficiente, ayer en la tarde llegan técnicos de VTR a mi casa, queriendo retirar los equipos. Tropa de incompetentes. El 20 de Junio avisé con un mes de anticipación que termino mi contrato, y a los 15 días tratan de retirar todo. Hoy llamé por teléfono y reclamé que me estaban acosando. Me pidieron disculpas y aseguraron que todo estaba arreglado. A ver cuanto dura el arreglo. ¿Serán capaces de quedarse tranquilos quince días, y no volver a meter la pata?

De la manera más previsora posible llamé por teléfono al centro de llamados de VTR para preguntar el procedimiento para terminar el contrato. Me pidieron los datos y todo eso, y ahí empezaron los problemas. Que ya hicimos la facturación de Julio, así que tiene que tener el servicio hasta fin de mes, que lo siento, pero es así. Pedí que me dieran con un supervisor y al rato la misma operadora me dice que el supervisor está ocupado pero que dice que la respuesta va a ser la misma. Que maravilla de trato, faltó que me dijera que no molestara más. Decidí no hacerme mala sangre y dejé hasta ahí la consulta.

Consulté en el SERNAC si era legal que me obligaran a pagar un mes completo más y me dijeron que revisara mi contrato. Revisé el contrato y decía que debía avisar con 30 días de anticipación. Como era 20 del Junio, por lo menos me ahorraría 10 días de Julio que la operadora quería obligarme a pagar.

Finalmente y con toda la documentación en mano, enviada por fax al número indicado (para dar de baja el servicio telefónico) fui a las oficinas comerciales y ahí no me pusieron ningún problema. Respetaron lo del aviso de 30 días y todo eso. Ni siquiera intentaron retenerme como cliente. Me fui feliz.

Un par de días más tarde, casi a las 10 de la noche, suena mi celular. Veo que es un número desconocido y respondo. Era alguien de VTR que llamaba para saber por qué quería terminar el contrato. Le expliqué las malas experiencias con el servicio técnico y con la señal, los cortes de internet y telefonía, etc. Y le dije que la competencia me estaba ofreciendo algo más conveniente (2 meses gratis con todos los canales, y 2 meses al 50% de todos los servicios). Me contraofertó 25% de descuento por 4 meses, lo que encontré insuficiente. Luego se dedicó a descalificar la calidad del servicio de la competencia (muy profesional). La verdad es que no me conveció de ninguna manera, y encontré casi incómodo que me hubiese llamado a esa hora. En fin, ese fue el último estertor de VTR.

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