Desde que me incorporé al mundo laboral, hace unos 12 años, siempre nos hemos visto enfrentados al mismo problema. Llega la hora de almuerzo y nos empezamos a mirar las caras, proponer lugares, descartar otros tantos, tolerar a los mañosos, mirar por la ventana para ver si está lloviendo, todo esto para finalmente poder salir a almorzar.

Muchas veces el tomar la decisión fue un proceso bastante complejo, más aún si la cantidad de comensales era mayor a cuatro. Y otras muchas veces, el destino fue cambiado durante la caminata al lugar original, o bien al comprobar que no quedaban mesas disponibles.

Para resolver este problema, primero en modo de broma y luego más en serio, junto a los compañeros de trabajo actuales ideamos un algoritmo para decidir donde almorzábamos:

Algoritmo de Almuerzo

Algoritmo de Almuerzo

Por un par de semanas funcionó sin problemas. Incluso algunas veces servía para poder oponerse a la opción predeterminada. Pero luego nos dimos cuenta que la selección diaria empezaba a volverse rutinaria y que, de no haber lluvia, nuestro universo de locales de almuerzo se reducía a 6 (5 de Lunes a Viernes y uno más a fin de mes).

Esto planteó el desafío de un nuevo algoritmo, que permitiese tener más variedad de lugares. Luego se agregó como requerimiento que se pudiese poner una nota a cada lugar y que se llevara registro de la cantidad de veces que habíamos asistido a cada uno.

El modelo preliminar resultante fue bastante más complejo que el anterior. Dependiendo del puntaje de cada lugar, se llenaban lugares en una suerte de ruleta, la cual luego era revuelta. Aleatoriamente se elegía uno de los lugares de la ruleta y se procedía a lanzar la moneda.

El lanzamiento de moneda fue un detalle algo sádico que permitió incorporar el número de visitas en el algoritmo. Por cada visita que hubiésemos hecho al lugar preseleccionado, se lanzaba una moneda. Si salía cara, se volvía a lanzar. Si salía sello, se descartaba el lugar preseleccionado y se volvía a la ruleta. Luego, si un lugar había sido visitado 5 veces, debían salir 5 caras seguidas para que pasara de preseleccionado a seleccionado. Claramente si un lugar no había sido visitado nunca y era preseleccionado, automáticamente pasaba a seleccionado.

Luego, dado que se usa la nota de cada lugar para determinar la cantidad de veces que se repite en la ruleta, la probabilidad de preseleccionar un lugar es:

Probabilidad de Preselección

Probabilidad de Preselección

Y la probabilidad de selección de un preseleccionado es:

Probabilidad de Selección

Probabilidad de Selección

De esta forma, en general se privilegian los lugares mejor evaluados, pero evita que salga siempre el mismo al que vamos siempre, con lo que debería quedar un poco más parejo.

Comentarios, críticas, observaciones, oportunidades de mejora, todos son bien recibidos.

Advertisements