Lunch Money: Ya he tenido oportunidad de jugar más de diez veces Lunch Money, y realmente tiene algo especial. Normalmente las peleas son rápidas, la gente se pica y en algunos casos, logra vengarse. Hace falta tener traducciones a mano para los nombres de los golpes, pues a veces cuesta impresionar a alguien con un Jab o un Hail Mary. Me gusta que algunas de las cartas te pidan dar una descripción de la maniobra, pues te permite imprimir tu sello personal en el combate. En más de un juego ha surgido la inquietud de jugarlo con monedas en vez de fichas, y que el vencedor se quede con las monedas. Esas sí que serán peleas.

Dungeon Twister: Ayer tuve oportunidad de jugar un juego completo y debo decir que es muy entretenido, da espacio a mucha estrategia en diversas etapas, pues no deja nada al azar excepto la disposición inicial del tablero.

Para los que no lo conozcan explicaré un poco de qué va la cosa: Se enfrentan dos grupos de aventureros, de 8 integrantes cada uno. Cada integrante tiene habilidades especiales, algunos pueden abrir cerraduras, otros pueden cruzar muros, curar personajes heridos, levitar, etc. Cuatro de tus héroes parten desde tu lado del tablero, el resto, junto con tesoros que te pueden ayudar en el desafío, se encuentran esperando a ser descubiertos en los paneles que conforman el tablero. Cada turno, los jugadores deben gastar con prudencia sus acciones en descubrir paneles del tablero, hacer avanzar a los héroes, atacar a los enemigos, usar los tesoros, abrir cerraduras, cruzar muros, lanzar bolas de fuego, curar a los heridos, girar los paneles para tu ventaja, y todo esto con el objetivo de llegar al otro lado del tablero, controlado por el oponente. Un juego formidable, que se juega pensando bastante.

Dungeon Twister