August 2006


Ayer fui con mi esposa al Tavelli de Providencia con Suecia, donde antes hubo un Café Santos.

En un comienzo, me llamó la atención que hubiese un área de fumadores tan pequeña en la entrada del local, pero luego ví que en el interior hay otra, al lado de la zona de no fumadores. Que diablos, obligados a buscar una mesa que estuviera lejos de ambas áreas de no fumadores y también lejos de otra puerta abierta de par en par por donde se escuchaba el ruido del tráfico.

La atención era escasa, pues habían 2 personas atendiendo las mesas (más de 20), y claramente quedaban cortos. También parecía que no tenían mucha práctica en el uso de los sistemas computacionales para el ingreso de pedido y emisión de vales, pues se les veía casi hipnotizados mientras lo operaban (no estaban atentos al cliente).

Optamos por la Once Tavelli, pues comprendía un sandwich, pastel o torta y té o café (más que suficiente para una once ligera). Había solo dos opciones de torta (habiendo muchas en vitrina), Mousse de Yoghurt o Panqueque Naranja. Ambos optamos por la torta de Panqueque Naranja. Después de un rato, nos informaron que desafortunadamente quedaba solo un trozo. Ante eso, nos ofrecieron torta Pompadour, la que aceptamos. Craso error. La torta Pompadour llegó atropellada en el plato (me hubiera gustado tomarle una foto).

Después de terminar de consumir el resto de la once, sin mayores contratiempos, costó bastante que nos atendieran para poder pedir la cuenta. Luego nos trajeron una cuenta que correspondía a otra mesa. Finalmente pudimos pagar e irnos (para nunca volver).

Lunch Money: Rápido y brutal. La partida es rápida y sin piedad. Es necesario consultar bastante seguido las reglas para saber qué combinaciones se pueden jugar, pero al rato hay ciertas acciones que se hacen casi en forma natural. Quizás se podría armar un cuadro resumen de movidas y contramovidas para que el proceso de aprenderlo fuera más rápido.

Dungeoneer: Se puede jugar, y después de un par de rondas se empieza a agarrar algo del ritmo, pero definitivamente el manual de instrucciones no ayuda demasiado. Hay que seguir tratando/aprendiendo/domando el juego.

Lunch Money: El juego se ve brutal. El juego trata de niñitas a la hora del recreo, peleando por el dinero para la colación. Patadas, combos, fierrazos, presas, golpes de cabeza, humillación, todo se vale para tratar de quitarle a alguien las 15 fichas de dinero con que parten. Permite algunos combos de cartas, y provee mecanismos para hacer contragolpes (block + grab). Aún falta probarlo, pero creo que de hoy no pasa.

Lunch Money

Dungeoneer: Las cartas preciosas, las reglas no tanto. Tengo bastante experiencia con el idioma inglés y con los juegos, pero encontré que las reglas de este juego realmente son maniadas. El tema de ir construyendo el dungeon a cuenta de los mismos jugadores ya lo había visto en Abduction, y el de jugar lado bueno y malo no es algo nuevo. Lo bonito es verlo al servicio del cumplimiento de quests, tanto individuales como comunes, y que además contemple que los personajes puedan subir de nivel. También falta probarlo, pero primero necesito otra persona que esté dispuesta a someterse al manual de instrucciones.

Dungeoneer

Recién llegados de USA: Dungeon Twister, Dungeoneer, Lunch Money, Fluxx y Abduction. Subiré fotos cuando las tenga, por mientras pueden seguir los links en cada juego.

Este Sábado 19, y luego de 6 horas de instalación, finalmente tengo televisión digital, internet y teléfono convencional (o sea no IP).  Gracias al SERNAC y al diario El Mercurio, pues quiero pensar que fue gracias a sus gestiones que instalaron tan prontamente (1 semana después de los reclamos).

Lo malo es que no pude ir al encuentro de juegos de rol y fantasía que tuvo lugar el mismo Sábado (la instalación terminó a las 18:30), pero al menos nos juntamos con un par de amigos y jugamos Chez Geek y Shadows over Camelot.

No se demoraron mucho en adoptar meebo me como uno de los widgets de wordpress, lo cual es bueno, pues no son muchos.

A ver si los lectores y lectoras del blog se arman de valor y escriben un par de palabras.

Y por tienda me refiero a Guild Dreams. Es una de las pocas tiendas que vende juegos de rol, dados, cartas y tablero, además de tazones, pines, poleras y toda la parafernalia asociada, y he notado, con pena, que poca gente compra. Son muchos los que van y usan la mesa que tienen para jugar rol, o se echan encima de los sillones, conversan, comen, sin que nadie los presione, los persiga o los obligue a comprar. Y qué gana la tienda a cambio de dar este espacio a la comunidad? Nada o casi nada.

Este tipo de actitudes tan amables con la comunidad no son fáciles de encontrar, pero en cambio son fáciles de perder. Cuántos siguen fotocopiando manuales o bajándolos de internet? Si te gusta un juego, si es tu juego de cabecera, muestra una pizca de agradecimiento para el inventor, el editor y la tienda donde lo conociste o jugaste y cómpralo original. Es la única forma que tienen las tiendas de sobrevivir, vendiendo. Por cada tienda de juegos que tiene que cerrar (y ya lo han hecho muchas) es más difícil que salga una nueva, pues hay un nuevo antecedente más que el negocio no es bueno.

Por eso les hago un llamado, sobre todo a aquellos jóvenes profesionales que ya están ganando un sueldo, que se metan la mano al bolsillo y compren manuales originales, compren juegos, compren dados, mantengan viva la tienda que los  acoge y que les pide tan poco a cambio (nada).

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