Esto de volver a las aulas por culpa del Diplomado me está pasando la cuenta.
Originalmente pensé que tener 3 horas de clases, dos veces por semana estaba bien. Casi sentía que era poco. No sabía cuan equivocado estaba. Con ese ritmo en apariencia suavecito, ando cansado, muerto de sueño, a veces hasta pestañeando en clases. Y es que creo que uno se acostumbra a sus horarios y a su tiempo libre.
Ahora último además he tenido que entregar tareas y estudiar para una prueba (que se llevará a cabo hoy). Y esto de las tareas y pruebas, ya eran algo del pasado, y ahora tengo que preocuparme por que las malas descuentan y todas esas vainas.
Pero no hay mal que dure cien años, ni tonto que lo aguante. El Diplomado dura hasta mediados de Septiembre y entonces podré volver a disfrutar del tiempo libre y del ocio como lo hacía antes. Y publicaré más seguido.