Anoche, sin querer boicoteamos la noche de rol.

Es normal que en nuestro grupo de juego, algunos lleguen más tarde que otros, por lo que decidimos llevar el juego de cartas Munchkin (de Steve Jackson Games) para rellenar el rato que esperamos mientras se logra el quórum para jugar. Inocentemente partimos los cuatro que estábamos, mientras esperábamos al quinto. Estaba tan entretenido, que cuando llegó el quinto fue integrado al juego en curso (ya era el segundo, creo). Al final seguimos jugando hasta casi las doce de la noche… y no hubo rol.