Hoy me pasó algo extraño, de esas cosas que te hacen pensar en lo que está bien y lo que está mal. Al terminar las compras del supermercado (no diremos el nombre, tan solo las iniciales: J), como es habitual revisamos la cuenta para ver que los cobros correspondieran con lo comprado. Gracias a eso nos dimos cuenta que no nos habían cobrado seis potes de yoghurt. Me acerqué al Centro de Cajas y di cuenta de lo ocurrido. Dos personas distintas revisaron la cuenta, y una de ellas incluso se acercó al carro y le mostré los productos que no me habían cobrado. Se notaba contrariada por lo ocurrido, dudosa respecto al procedimiento a seguir. Le pregunté si le complicaba el hecho que le estuviera avisando de productos no cobrados, y qué es lo que había que hacer. Me respondió que tendría que hacer la cola de nuevo para pagarlos. Pensó un poco y finalmente me dijo que no me preocupara, que ya estábamos fuera del local, que ya habíamos pasado por caja, así que nos fuésemos simplemente.

Quedé desconcertado.